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RESTAURANTE PARA CERDOS
El 11 de octubre de 2002, "El Correo Español-El Pueblo Vasco" titula:
"Condenado por hacer una granja ilegal de cerdos simulando que era un
restaurante". Y yo me imagino
a los cerdos comiendo en las mesas, para que el inspector no se diese cuenta. Y
es que, todo hay que decirlo, hay veces en las que es difícil distinguir. Por lo
menos en el caso contrario (personas que parecen cerdos). Pero fue descubierto
el engaño. La noticia dice así:
"La Audiencia de Barcelona ha condenado a un ganadero a un año de prisión y al
pago de una multa de 36.000 euros por construir una granja ilegal de cerdos en
Vallromanes (Barcelona) simulando que era un restaurante y por verter los
purines a las rieras de la zona hasta desbordarlas".
Imagino al empresario diciendo a los inspectores: "Es que mis clientes mean
mucho, los muy cerdos". La noticia
continúa: "El ganadero es
Benjamín R. B., un empresario de Teiá que ha sido declarado culpable de un
delito ecológico con la agravante de clandestinidad.
La sentencia señala que el procesado compró en 1990 una finca con la idea
de montar un negocio de cría y explotación de cerdos, por lo que ese mismo año
inició la construcción de la granja sin disponer de autorización. El
Ayuntamiento de Vallromanes le exigió en varias ocasiones que presentara las
solicitudes para obtener las licencias, pero él siguió adelante con las obras de
forma ilegal. Al final,
envió un escrito a la Corporación en el que anunció que desistía de montar la
granja y que, en su lugar, tenía intención de abrir un restaurante. Una
actividad que nunca llegó a realizar". |